Verena Boix nos habla sobre la esencia del yoga

Verena Boix se describe como profesora y aprendiz incansable de yoga:

En los últimos años el verdadero sentido y propósito de yoga se ha ido desvirtuando o perdiendo. De hecho, muchos/as expertos/as consideran que a occidente llegan sólo el 15% de esta práctica, llega la parte más visual, sólo las posturas o “asanas”. Pero el yoga es mucho más que eso.
Como bien sabemos el yoga es una práctica física y espiritual que lleva miles de años de desarrollo experimental. Me gustaría agregar a este concepto la creencia de que el yoga más que una práctica en sí misma es una forma de vida, un compromiso de respeto, veracidad, amor y lealtad con uno/a mismo/a y con todo lo que nos rodea, un camino de profundo cambio, que una vez que iniciamos, nunca más abandonaremos.

Últimamente el yoga se ha popularizado de tal manera, que muchos deportistas de élite como Rafa Nadal, artistas y celebridades como Sting, Madonna, Richard Gere comenzaron a practicar meditación, visualizaciones, y todo lo que conlleva la práctica del yoga: una alimanetación consciente y saludable, un respeto hacia el cuerpo, la no violencia, reconocer y exhibir las bondades de esta práctica regular. Todos son beneficios ya que muchísimas personas se han sentido atraídas por esta forma de vida que promete mantenernos sanos/as, jóvenes y felices y han incorporado estas prácticas a sus vidas ganando estabilidad y salud física y mental, seguridad y relaciones armoniosas, entre muchas otras virtudes.

En los últimos años, debido a la expansión de las redes sociales y plataformas como instagram, que fue creada para que fotografas/os puedan mamimostrar su trabajo, de horas y dedicación, pocas veces valoradas, y que tenemos la gran suerte de poder admirar. Gracias a esta expansión por momentos se ha desvirtuado el veradero propósito del yoga. Y así, junto con los moviles de última generación y las fotografías caseras donde cada uno/a puede ser su propio fotógrafo/a, pedir a una amiga/o que nos haga la foto del momento, y así nace la palabra que está tan de moda “postureo”, pero el postureo no es sólo físico, en el mundo del yoga existe también el postrureo espiritual.

Podemos caer todos/as en el error de creernos más espirituales que las personas que no practican yoga, o incluso anhelar lograr cierto estatus social por mostrar nuestra práctica y de esta manera pueden surgir falsos “Gurús” a quien imitar y seguir ciegamente. Y de esta manera es como hemos pasado de ver yoguis de la India meditando en la naturaleza, sumergidos/as en su interiorización a ver yoguis en bañador o yoguinis en bikini haciendo posturas imposibles, en playas paradisíacas, piscinas u hoteles o spas de lujo, haciendo alguna postura con un gorro de papá Noel o envueltas en luces de navidad. Todo es respetable y puede llegar a ser hasta inspirador si lo observamos con ojos de un verdadero/a yogui, que no debería juzgar, pero muchas veces podemos caer en la creencia de que si hacemos yoga seremos feliz, sanos, jóvenes y exitosos, seguramente nos mantendremos más sanos si practicamos yoga de forma auténtica.

Pero ¿por qué digo que se ha desvirtuado la imagen del yoga?. En occidente solemos dar mucho valor a lo visual, la juventud, el lujo, olvidando que el yoga es una práctica espiritual, donde el cuerpo es un instrumento, con el cual, a través de un sistema y técnicas, podemos lograr un “estado” y ese estado es el verdadero yoga. De lo contratio caeríamos en un pensamiento fantástico, al creer que imitando de manera mecánica posturas, frases, lograremos ser yoguis y yoguinis, poder ser felices y vivir en abundancia. Podemos seguir haciendo posturas imposibles, en lugares paradisíacos, pero deberíamos trascender la superficie, volver una y otra vez a la verdadera fuente, a ser auténcticos/as a la práctica profunda, quitar capas para encontrarnos cara a cara con nuestra verdadera esencia. La esencia del yoga.

Fotos de @awesome_fotografia

Publicado en: Estilo de vida