La ruta foodie que no te podrás perder en tu próxima escapada a Málaga

unnamed (4)

1. Probar su producto estrella

No se puede empezar una ruta foodie por Málaga sin hablar del espeto, una variedad de pescado que únicamente se encuentra en esta ciudad andaluza. Los mejores lugares para probarlos son los chiringuitos de las playas El Palo o Pedregalejo, entre los meses de mayo y agosto. Una delicia solo al alcance de quienes visitan Málaga.

2. Recorrer las tabernas más tradicionales

Probar el sabor añejo de los sitios “de siempre” es un must sea cual sea el destino. Todo el que visite Málaga debe ir las tabernas más populares de la ciudad, como El Pimpi o La Casa del Guardia, en las que la gastronomía y el ambiente malagueño atrapan a locales y turistas.

3. Ir ‘de puesto en puesto’

Una parada obligatoria es el Mercado de Atarazanas de Málaga, en el que el visitante verá cómo come un buen malagueño. Desde puestos de fruta, verdura y especias para preparar uno mismo los mejores platos de la gastronomía local, hasta pequeños bares en los que disfrutar de una cerveza fresquita y el mejor pulpo frito de la ciudad.

unnamed (5)

4. Ir de terraza en terraza

Málaga es un destino en el que el buen tiempo es protagonista prácticamente todo el año. La terraza B-Heaven del hotel Barceló Málaga permite a los visitantes ‘tocar el cielo malagueño’ gracias a sus increíbles vistas de la ciudad y a una oferta de cócteles súper cool, y promete ser el nuevo ‘it rooftop’ del verano.

5. Conectar con su historia

Málaga es una ciudad con unas raíces árabes espectaculares. Quienes quieran descubrir un poquito de la historia árabe que caracteriza a la ciudad, deben visitar la calle San Agustín, llena de teterías árabes en las que probar batidos de fruta o de yogurt, pastelitos árabes o el famoso té moruno de menta.

unnamed (6)

La ruta perfecta para descubrir el lado más foodie de Málaga ya está lista. ¿Quién se apunta?

Publicado en: Actualidad, Estilo de vida