Dorsia presenta sus Programas de Iluminación y Tensado Facial para las fiestas

En Navidad tenemos una cita con la belleza. Cada año por estas fechas nos preparamos para celebrar las fiestas con nuestros seres queridos, en el entorno más acogedor y con la mejor de las presencias.

El programa de cuidado facial incluye peeling químico, mesoterapia y luz pulsada. Según el estado de la piel y la edad puede ser de cuatro u ocho sesiones. Las indicaciones precisas son : pieles con predominio del poro dilatado, aspecto apagado, manchas tipo melasma, o paño ( manchas que pueden aparecer en el embarazo) y, finalmente, arrugas muy finas.

Hablamos, por lo tanto, de pieles que no precisan de una regeneración profunda. Tras la eliminación de las células muertas, el peeling químico, se puede proceder con el tratamiento que propiamente dicho.

Este comienza con el peeling de Sesderma y continúa con la mesoterapia, se aplica en las zonas más afectadas por el paso del tiempo, tanto en hombres como en mujeres, especialmente en el contorno de ojos, surco nasogeniano
( el área que va desde las aletas de la nariz hasta la comisura de los labios) y en todas las zonas de la cara recomendadas por le médico estético.

La mesoterapia de el Programa de Iluminación Facial de Dorsia también incluye el Jalupro, otro un inyectable a base de aminoácidos esenciales y ácido hialurónico que regenera tejidos y aporta luminosidad y volumen.

La luz pulsada, el llamado “bisturí electrónico” trabaja, por último, para borrar las manchas antes mencionadas, actuando sobre la piel de forma personalizada.

Cada sesión del Programa de Iluminación Facial dura aproximadamente treinta minutos y debe repetirse con un intervalo de una semana. Para pieles más envejecidas, se recomienda la realización de ocho sesiones.

El Programa de Tensado Facial incluye tres sesiones de radiofrecuencia y tres sesiones de mesoterapia con ácido hialurónico reticulado que inducen la creación de colágeno y mejoran el aspecto de la piel. Está pensado para combatir la flacidez del rostro y el cuello propias de la edad, por lo que hablamos, en este caso, de personas de más de 35 años y hasta 60. Las indicaciones precisas son: Flacidez leve, reducción del grosor cutáneo y arrugas finas en las mejillas.

El ácido hialurónico reticulado se caracteriza por la capacidad de dotar a los tejidos de mayor grosor y densidad, lo que produce un efecto de firmeza y juventud en el rostro.

La radiofrecuencia, por su parte, es un técnica no quirúrgica, es decir, no invasiva, que busca el rejuvenecimiento de las áreas del cuerpo y la cara donde reaplica. Consiste en disolución del tejido graso mediante calor.

El tratamiento se divide en seis sesiones, tres sesiones mesoterapia y de tres sesiones de radiofrecuencia. El intervalo entre sesión y sesión es de 4 semanas, porque es el tiempo que necesita la piel para generar más colágeno.

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